¿Qué es?
Conceptualmente los estilos de aprendizaje se
entienden como variables personales que, a mitad de camino entre la
inteligencia y la personalidad, explican las diferentes formas de abordar,
planificar y responder ante las demandas del aprendizaje.
Tipologías
Partiendo de la teoría del aprendizaje experencial (Kolb,
1984) y de su desarrollo (Honey y Mumford, 1986; Alonso, Gallego y Honey, 1995)
se pueden clasificar cuatro estilos de aprendizaje diferentes según la
preferencia individual de acceso al conocimiento (indicadores del instrumento
de evaluación CHAEA):
1. El estilo Activo de aprendizaje, basado en la
experiencia directa (animador, improvisador, descubridor, espontáneo).
2. El estilo Reflexivo de aprendizaje, basado en la
observación y recogida de datos (ponderado, concienzudo, receptivo, analítico, paciente).
3. El estilo Teórico de aprendizaje, basado en la
conceptualización abstracta y formación de conclusiones (metódico, lógico,
objetivo, crítico, estructurado, planificado)
4. El estilo Pragmático de aprendizaje, basado en la
experimentación activa y búsqueda de
aplicaciones prácticas (experimentador, práctico, directo, realista, técnico).
Alonso,
Gallego y Honey (1992, 1994). Cuestionario
Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje (CHAEA).
Las
aportaciones y experiencias de Honey y Mumford fueron recogidas en España por
Catalina Alonso en 1992, quien adaptó el cuestionario LSQ de Estilos de
Aprendizaje al ámbito académico y al idioma Español, llamó al cuestionario
adaptado CHAEA (Cuestionario Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje). El CHAEA
cuenta con 80 ítems, cada ítem se responde con un signo (+) sí se está de
acuerdo y con un (-) sí se está en desacuerdo. Los resultados del cuestionario
se plasman en una hoja que sirve para determinar las preferencias en cuanto a
los Estilos de Aprendizaje: Activo, Reflexivo, Teórico y Pragmático.
Se entienden las estrategias de aprendizaje como
actividades propositivas que se reflejan en las cuatro grandes fases del
procesamiento de la información (indicadores del instrumento de evaluación ACRA):
1.La
fase de ADQUISICIÓN de la información, con estrategias atencionales (exploración
y fragmentación) y estrategias de repetición.
2.
La fase de CODIFICACIÓN de la información: estrategias de nemotecnización,
estrategias de elaboración y estrategias de organización.
3.
La fase de RECUPERACIÓN de la información: estrategias de búsqueda en la
memoria (búsqueda de codificaciones y de indicios), estrategias de generación
de Respuesta (planificación y preparación de la respuesta escrita).
4.
La fase de APOYO al procesamiento, se divide en: estrategias metacognitivas (autoconocimiento
y de automanejo), estrategias afectivas ( autoinstrucciones,
autocontrol, y contra d i s t ra c t o ras), sociales ( interacciones
sociales), y motivacionales ( motivación intrínseca, motivación
extrínseca y motivación de escape ) .
Beatriz Muñoz-Seca y Silva-Santiago (2003). Portafolio
de Dimensiones Educativas (PDE)
Beatriz Muñoz-Seca y Silva-Santiago elaboran
un modelo de gestión del conocimiento (PDE) basándose en la relación entre los
modelos de estilos de aprendizaje de David Kolb y Peter Honey. El modelo
propuesto por estas autoras asocia a cada estilo de aprendizaje, dos
características (componentes) o formas de educar y tres funciones del
instructor (variables de acción) determinan además las técnicas o herramientas
idóneas para que cada gestor favorezca el aprendizaje de sus colaboradores. El
PDE tiene 32 ítems que se contestan con (si/no) y está disponible vía
Internet.
En
relación con la utilización de estilos y estrategias de aprendizaje por los
alumnos universitarios en España, las diversas investigaciones realizadas
apuntan a unos resultados poco coincidentes.
Los
estilos de aprendizaje universitarios para González Tirados (1985) vienen ya
conformados en edades anteriores e influyen en la elección de carrera, y no se
ven modificados por los distintos tipos de estudios. La autora encuentra un mayor
estilo Activo en carreras de humanidades (t= 2,143; p<,05), un mayor estilo
Teórico en Telecomunicación e Informática (t= 1,792; p<,05), y no encuentra diferencias
significativas en los estilos Reflexivo y Pragmático.
Alonso
(1992) encuentra, sin embargo, diferencias significativas en el resto de
estilos con el ANOVA. Un mayor estilo Teórico en carreras técnicas y
experimentales (F= 16,84; Sig.:,000), en el estilo Reflexivo de las disciplinas
experimentales (F= 4,10; Sig.:,016) y un mayor empleo del estilo Activo en
humanidades (F= 4,85; Sig.:,007); que el nivel de curso académico modifica el estilo
Activo, y que el rendimiento académico se ve influido por los estilos Reflexivo
y Teórico.
La
utilización de estrategias de aprendizaje para Fuente, Justicia, Arcilla y Soto
(1994) no ofrece diferencias significativas en función de las diferentes
especialidades; mientras que Cano y Justicia (1993) utilizando MANOVA
encuentran un mayor empleo de dichas estrategias por parte de los alumnos de
especialidades de humanidades (F(306,8025)= 3,00; Sig. :,000); en relación al
curso (F(34,918)= 4,97; Sig.:,000), produciéndose una interacción entre la
especialidad universitaria y el curso académico utilizando el cuestionario de
Kolb (LSI), encuentran diferencias significativas en un mayor empleo de la
Experiencia
Concreta (Estilo Activo) en los alumnos de cursos finales de las especialidades
de humanidades con relación a otras especialidades.
Los
resultados más coincidentes se refieren a un mayor uso de estrategias y un
procesamiento más profundo en los alumnos de
cursos finales y con mayor rendimiento académico (Bernard,1992; Cano y
Justicia, 1993; Fuente «et al.», 1994); y en un mayor estilo Activo de
aprendizaje en el alumnado de humanidades basado en la necesidad de
experiencias concretas.
Instrumentos de evaluación
Para
realizar la evaluación y medición de los estilos y estrategias utilizados por
los alumnos se emplearon los cuestionarios C.H.A.E.A. (Alonso, Gallego y Honey,
1995) y A.C.R.A. (Román y Gallego, 1994).
Dichos
instrumentos autoevaluativos reflejan puntuaciones referidas a los estilos
Activo, Reflexivo, Teórico y Pragmático de aprendizaje (CHAEA); y al empleo de
32 estrategias referidas a 4 escalas generales: Adquisición (estrategias
atencionales y de repetición), Codificación (nemotecnias, organización y
elaboración), Recuperación de la información (estrategias de búsqueda y de
generación de respuesta), y Apoyo al procesamiento (estrategias socioafectivas y
metacognitivas) (ACRA).
No hay comentarios:
Publicar un comentario