sábado, 14 de diciembre de 2013

DEFINICIONES DE DROGA LEGAL Y DE SU CONSUMO


HISTORIA:
Antes de las primeras civilizaciones ya hay pruebas de que el hombre, conocía los efectos de ciertas plantas como la adormidera del opio y las usaba. En todas las civilizaciones, desde la asiria hasta la actual del siglo XXI, el ser humano ha consumido todo tipo de drogas por distintos motivos, religiosos, rituales, medicinales, hábitos o costumbres, por distracción, hedonismo, etc.
En la cultura occidental la droga es considerada un tema tabú, pero sólo desde hace algo más de 80 años, que es cuando se dictaron las primeras leyes contra las diferentes drogas. A pesar de ser las dos sustancias que más muertes provocan en las sociedades modernas, el alcohol y tabaco no tienen el mismo estigma que las restantes drogas, ya que son legales y su uso está aceptado socialmente y regulado por la administración pública.


Definiciones conceptuales de diversos autores de 

droga legal, así como de consumo de drogas legales.



-  DROGAS: La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la droga como cualquier sustancia natural o sintética que al ser introducida en el organismo es capaz, por sus efectos en el sistema nervioso central, de  alterar y/o modificar la actividad psíquica,  emocional y el funcionamiento del organismo. Se entiende por drogas ilícitas aquellas cuya producción, porte, transporte y comercialización está legalmente prohibidas o que son usadas sin prescripción médica. Se distinguen según su origen en drogas naturales (provenientes de alguna planta) o sintéticas (elaboradas a partir de sustancias químicas).

- Para algunos autores, como Fernández-Espejo (2002) una droga es "toda sustancia natural o sintética que genera adicción; es decir, la necesidad imperiosa o compulsiva de volver a consumir para experimentar la recompensa que produce, que es sensación de placer, euforia, alivio de la tensión, etc."
Así, el término droga se utiliza para referirse a aquellas sustancias que provocan una alteración del estado de ánimo y son capaces de producir adicción. Este término incluye no solo las sustancias que popularmente son consideradas como drogas por su condición de ilegales, sino también diversos psicofármacos y sustancias de consumo legal como el tabaco, el alcohol o las bebidas que contienen derivados de la cafeína o la teofilina, como el café o el té; además de sustancias de uso doméstico o laboral como las colas, los pegamentos y los disolventes volátiles. 





-   DROGAS LEGALES:
Son las que se pueden comprar en diferentes negocios, son las que puede prescribir un doctor, cotidianamente conocidas como remedios, y también entran en la categoría el cigarrillo y el alcohol por su capacidad de modificar las funciones del organismo y por tener un gran poder adictivo.
            Estas drogas generan adicción y pueden causar que una persona se vuelva                                 drogodependiente, es decir que tenga una necesidad imperiosa de conseguir droga, a             esto se puede sumar la tendencia a aumentar la dosis para sentir los mismos efectos             que al inicio y hasta la dependencia física y/o psíquica de la sustancia.




EL TABACO



El tabaco es una droga estimulante del sistema nervioso central. Uno de sus 

componentes, la nicotina, posee una enorme capacidad adictiva, y es la causa por la que su consumo produce dependencia.

Durante la combustión del tabaco se originan más de 4.000 productos tóxicos diferentes. Entre ellos, destacan por su especial peligrosidad y por las enfermedades a que pueden asociarse, los siguientes:

• Alquitranes: responsables de los distintos tipos de cáncer. 

• Monóxido de carbono: favorece las enfermedades cardiovasculares. 

• Irritantes (fenoles, amoníacos, ácido cianhídrico): responsables de enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar.

• Nicotina: causa la dependencia del tabaco. Tiene una vida media aproximada de dos horas, pero a medida que disminuye su concentración en sangre, se incrementa el deseo de fumar. 

Otros componentes del tabaco: arsénico, cadmio, níquel, polonio 210, 

acetona y metanol, entre otras sustancias cancerígenas o tóxica.







EL ALCOHOL



El alcohol es una droga depresora del Sistema Nervioso Central que inhibe progresivamente las funciones cerebrales. Afecta a la capacidad de autocontrol, produciendo inicialmente euforia y desinhibición, por lo que puede confundirse con un estimulante.

El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico, que tiene diferente concentración dependiendo de su proceso de elaboración. Las bebidas alcohólicas pueden ser: 

• Fermentadas: vino, cerveza y sidra. Tienen una graduación entre los 4º y los 15º. Se producen por la fermentación de los azúcares de las frutas o de los cereales.

• Destiladas: son el resultado de la destilación de las bebidas fermentadas, con lo que tienen mayor concentración de alcohol. El orujo, el pacharán, el vodka, el whisky, el ron o la ginebra tienen entre 

40º y 50º. Esto supone que el 40% o el 50% de lo que se bebe es alcohol puro.

Graduación alcohólica

La graduación de una bebida indica, aproximadamente, el volumen de alcohol etílico que contiene. 


Así, una botella de vino de 12º contiene un 12% de alcohol puro.






http://www.pnsd.msc.es/Categoria2/publica/pdf/guiaDrogas.pdf


PSICO-FÁRMACOS


Cuando hablamos de los fármacos como sustancia de abuso, asumimos que su uso se realiza fuera del contexto de la prescripción o los fines destinados para la correcta administración. Cuando se realizan estas modificaciones en su forma u objetivos, se considera que se ha pasado del uso como psicofármacos, a su utilización como drogas de abuso.
Se clasifican en 2 grupos:
  • Estimulantes
  • Depresores
Los denominados ESTIMULANTES PSICOMOTORES (psicoestimulantes) son fármacos estimulantes del sistema nervioso central, que aumentan o mejoran la actividad de las monoaminas (como la dopamina y la norepinefrina) en el cerebro. Los psicoestimulantes aumentan la excitación sexual y la actividad, así como la frecuencia cardiaca, presión arterial y respiración.
Entre los psicofármacos estimulantes destacan las anfetaminas, que son producidas de forma sintética en laboratorios. Inicialmente fueron fármacos de frecuente prescripción médica que actualmente se ha restringido, aunque su presencia en el mercado clandestino sigue siendo habitual.
Sus efectos más inmediatos son: sensación de euforia que se manifiesta con excitación nerviosa, insomnio, agitación en ocasiones agresividad, ausencia de apetito y de fatiga e hiperactividad. Las sobredosis aumentan la temperatura corporal, pueden causar inquietud, alucinaciones, irritabilidad, convulsiones e incluso la muerte.
Los PSICOFÁRMACOS DEPRESORES son sustancias que afectan al sistema nervioso central cuyo uso continuado puede producir dependencia. Los más conocidos son los barbitúricos y las benzodiacepinas.
Las benzodiacepinas son los fármacos que más se recetan en la práctica clínica (tratamiento de los trastornos de ansiedad, denominados ansiolíticos),dado que presentan menos efectos secundarios que los barbitúricos. Normalmente inducen a un estado de relajación muscular y somnolencia. En algunas ocasiones producen desinhibición y la persona que las utiliza puede llegar a mostrarse excitable, o incluso agresivo. En dosis elevadas provocan náuseas, aturdimiento, confusión, disminución de la coordinación psicomotriz, etc.
Las benzodiacepinas pueden generar dependencia a las mismas, son sintomatología fisiológica y psicológica. Los síntomas de abstinencia son: aumento de la ansiedad, insomnio, irritabilidad, nauseas, dolor de cabeza y tensión muscular, temblor y palpitaciones y variaciones del estado de ánimo.
Los barbitúricos son medicamentos de prescripción, depresores del SNC (sistema nervioso central). Son la primera clase de agentes sedantes e hipnóticos conocidos, utilizados para tratar el insomnio, control de ataques o crisis, ansiedad, relajantes musculares, agentes pre-anestésicos, control de agitación asociado al alcoholismo u otras drogas, nerviosismo, alteración, sedantes prequirúrgicos, anticonvulsivos. Produce gran variedad de efectos secundarios, entre ellos, somnolencia, inestabilidad emocional, inhabilidad para controlar las funciones corporales simples, desórdenes respiratorios, etc.
Su consumo en dosis elevadas provoca una seria disminución de los reflejos y un enlentecimiento respiratorio que puede llevar hasta el coma y la muerte. Un consumo prolongado puede provocar anemia, hepatitis, depresión o falta de coordinación psicomotora. Son considerados como drogas seguras en términos de morbilidad-mortalidad.
Dentro de los psicofármacos nos encontramos también con los antidepresivos (que se usan para el tratamiento de trastornos del estado de ánimo), los antipsicóticos (para los trastornos psicóticos como la esquizofrenia), los anticonvulsivos (adecuados para los trastornos epilépticos y otros relacionados con crisis y convulsiones).


http://proyectohombre.es/psicofarmacos/







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